El concurso Innovar, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, dio el primer impulso para hacer del Supermetegol un proyecto rentable. Pablo Chami describe el camino que recorrieron desde que obtuvieron el premio hasta hoy y cuáles son sus planes a futuro.
¿Está pensando en realizar algún otro tipo de cambio a la idea inicial?
En los laterales del estadio le hice un espacio que tiene unos 10 centímetros. La idea es ponerle un aplicativo de banner electrónico como en los estadios verdaderos. Esta sería otra pata del negocio, en el que el metegol no sería un producto meramente de venta, si no que puedo generar acciones de co branding con otras empresas, o hacer algún torneo con un sponsor principal. En este proyecto nos está ayudando la UTN.
¿Cómo es el camino después del concurso?
Salimos al mercado hace un mes. El camino del emprendedor, cuando uno no es millonario, es demasiado duro porque la mayoría de los proyectos quedan sólo en las ideas. Las incubadoras o inversores ángeles hoy invierten en negocios de real estate y no tanto en uno de riesgo como éste.
¿Entonces cómo lograron financiarlo?
El dinero lo invertimos nosotros. Yo mismo preparé los planes comerciales, porque estudié administración de empresas y conozco del tema.
¿Cuántos metegoles llevan vendidos en este mes de tabajo?
En estos momentos hay dos metegoles en el mercado, uno en el Abasto y otro en el Museo de los Niños en Rosario. Yo lo vendo por lo que es realmente: un metegol artesanal que me lleva entre 30 y 40 días prepararlo.
¿A qué target apuntan?
El mercado del metegol son universidades, hoteles, clubes, clubhouse de countries y equipos de fútbol. Actualmente estoy en conversaciones con Boca Juniors y con San Lorenzo. También se contactaron conmigo la gente de Home Depot, de Estados Unidos, pero no llegamos a nada.
Ahora estoy negociando con el canal Univisión en Miami, que tiene un programa en el que quieren promocionar el mundial del 2010, con un torneo de metegol entre 25 estados. La verdad, para mi sería la puerta al mundo.
¿Se dedica exclusivamente a la venta de los metegoles?
Yo soy un broker de seguros, desde hace 14 años y esa era mi actividad principal. Ahora pasó a ser el metegol, pero todavía no me da dinero. Mi idea es que se transforme en mi core business.
¿Qué le hace falta para lograrlo?
Hacer que la gente me conozca, y seguir trabajando como hasta ahora. Cuando diseñamos este metegol lo imaginamos en un quiosco. Que hoy esté en el Museo de los Niños que tiene entre 3 mil 4 mil chicos cada fin de semana nos llena de orgullo. Igualmente no me quedo sólo con esto.
¿Están pensando en masificarlo?
Hoy es un producto que sale U$S 4500. La realidad es que con estos costos no es fácil que se masifique. Pero sí pensamos a futuro armar matrices para trabajar en esta misma idea de metegol pero con otras dimensiones, materiales y con un precio diferente para que pueda estar en todos los hogares. De hecho, hay un hipermercado que esta muy interesado en que yo salga al mercado con este metegol pero más pequeño.
¿Se imaginan la venta al exterior?
Justamente estamos haciendo contactos en varios países de América latina. Tuve reuniones con la agencia de publicidad que maneja la Copa Sudamericana de Fútbol y en Río de Janeiro. Realmente me interesaría ubicar un vendedor en Brasil.